miércoles, 22 de agosto de 2012


  
UJCE Burgos y la Coordinadora Estatal Anti Nuclear CEAN piden que se detenga el funcionamiento de las centrales nucleares de Garoña y Cofrentes y se realicen con urgencia los mismos tipos de pruebas que se han aplicado a la central nuclear belga Doel3.








El dia 16 de julio, la Agencia Federal de Control Nuclear belga (FANC, según sus siglas en flamenco), comunicaba en rueda de prensa su decisión de cerrar el reactor nuclear Doel-3 por la detección de problemas de degradación de la vasija, dicha decisión se comunicaba después de una reunión con responsables de las agencias de regulación nuclear de diversos países, entre los que se encontraban representantes del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) del estado español.

El motivo de dicha convocatoria era que los problemas detectados podían deberse a una degradación en la aleación metálica de la vasija, y que dicho problema podría repetirse en todos los casos de vasijas fabricadas por la compañía holandesa Rotterdam Droogdok Maatschappij, que cerró en 1983.

Se trata de un problema estructural, que puede afectar a 22 reactores nucleares actualmente en funcionamiento . Entre los reactores que disponen de vasijas de dicho fabricante se encuentran las centrales nucleares de Garoña y Cofrentes, en España.

En declaraciones concedidas el sábado 18 al diario belga DeMorgen, el director de la FANC, Willy De Roovere, consideraba que era necesario proceder a inspecciones en todos los países en los que existen reactores con vasijas fabricadas por la Rotterdam Droogdok Maatschappij.


En el reactor de Doel-3 se han detectado más de 8000 fisuras, por ello la FANC ha informado a la Agencia Internacional de Energía Atómica que clasifica lo sucedido a dicho reactor nuclear como un suceso de nivel 1 en la escala INES, pero más allá de la clasificación de lo descubierto la CEAN considera que el verdadero problema radica en el procedimiento de detección.

Según parece la inspección de la vasija del reactor Doel -- 3 se llevó a cabo mediante un nuevo tipo de equipo de detección ultrasónica que no se había aplicado antes, y en unas zonas de la vasija que no eran sometidas a inspección de manera rutinaria. Lo que explicaría que el fenómeno estuviese tan extendido.

En relación con todas estas informaciones, UJCE y la CEAN manifiestan:

1.- Creemos que es una irresponsabilidad que los representantes del CSN asistentes a la reunión en Bruselas, aún no hayan informado directamente de los resultados de la reunión y de la información que ha sido puesta en su conocimiento.

2.- Creemos que es una negligencia que, dada la gravedad de los datos disponibles, el pleno del CSN no se haya reunido para decidir e informar sobre las medidas a aplicar en el caso de Garoña y Cofrentes, las centrales que pueden estar afectadas potencialmente por el mismo problema.

3.- Desde UJCE Burgos y la CEAN, y en base a la información de que disponemos, pedimos al CSN y al gobierno que, como medida de precaución, procedan a ordenar la parada inmediata de las centrales nucleares de Garoña y Cofrentes, y que determinen con urgencia un procedimiento para aplicar a las vasijas de ambas centrales las pruebas técnicas realizadas a la central de Doel-3. Informando en el plazo más breve posible de los resultados de las mismas.

4.- Desde  UJCE Burgos  y la CEAN, consideramos que lo sucedido en la nuclear de Doel -- 3, y la transparencia informativa, independencia de criterio, y visión del problema manifestada por la agencia reguladora belga FANC, contrasta vivamente con la actitud histórica mantenida desde el CSN.

5.- Desde  UJCE Burgos  y la CEAN consideramos que los hechos de Doel-3 reafirman nuestra postura de pedir un calendario de cierre ordenado y urgente de las centrales nucleares en funcionamiento, comenzando por la central de Garoña, a la que los acontecimientos de Doel-3, añaden un nuevo argumento a una relación ya abrumadora de motivos para su cierre inmediato.

No hay comentarios:

Publicar un comentario