sábado, 10 de diciembre de 2011

COMUNICADO UNITARIO DE SOLIDARIDAD CON LOS TRES COMUNISTAS CATALANES ENCAUSADOS DEL PCPE

      El pasado 11 de noviembre de 2007 el joven antifascista Carlos Palomino murió tras una puñalada en el corazón a manos del militar nazi del ejército español Josué Estébanez. Ese día, las juventudes del partido fascista Democracia Nacional habían convocado una manifestación llamando al racismo y la xenofobia en el madrileño barrio de Usera. Esta concentración fue autorizada por la delegación de gobierno, en uno de los barrios con mayor población inmigrante de la Comunidad de Madrid, donde trabajadores y trabajadoras de diferentes nacionalidades conviven a diario.
        Cientos de antifascistas se dirigían al metro a tratar de impedir la barbarie que suponía la celebración de la manifestación y el fascista asesino se preparó bien para acabar con la vida de quien fuese necesario. Antes de que subiesen al tren empuñó la navaja y una vez en el vagón, comenzó su estrategia de provocación, a la que el coraje de Carlos respondió revelando la condición de fascista del militar, lo cual fue suficiente para acabar con su vida de una sola puñalada.
        Tras los hechos y pese a la manipulación de los medios de información del sistema, que trató de situar  lo ocurrido como un enfrentamiento de bandas callejeras violentas, la indignación salió a las calles exigiendo justicia para el asesino de Carlos y el cese inmediato de la autorización por parte del gobierno para que el fascismo campe a sus anchas por las calles. Esto sucedió en todo el Estado, también Barcelona. Allí, la manifestación convocada por diversas asociaciones,  colectivos y plataformas antifascistas no pudo transcurrir con normalidad. Ese día la presencia de los mosssos d´esquadra estaba perfectamente organizada para impedir el desarrollo de la misma. Desde el inicio trata de impedirse la manifestación, y cuando la cabeza de la misma había avanzado 400 metros, se produce una violenta carga policial a manos del cuerpo  dirigido por el consejero del interior de la Generalitat catalana Joan Saura- quien no sólo es responsable de esta violencia contra los antifascistas, sino que pesa en sus espaldas toda la violencia ejercida contra las movilizaciones estudiantiles que se dan en el marco del proceso de bolonia, o contra otros movimientos sociales- que disuelve la manifestación.  El resultado son decenas de heridos y detenidos en un escenario de conmoción  social imposible de justificar, ya que la violencia se extiende a la zona comercial próxima de Passeis de Gracia y acaba afectando a los transeúntes.
        
De esta actuación policial surgen dos acusaciones por parte de la fiscalía: una como proceso general a los detenidos y otra en la que se separa el caso de Xavier Auré, Albert Camarasa y Juanjo Serrano, militantes de los CJC-JCPC y el PCPC, a los que mediante un montaje policial se les imputan los delitos de: atentado, agresión a la autoridad con agravante de violencia y desorden público. El próximo 1 de diciembre se enfrentarán al juicio por el que se les solicitan 3 años y 10 meses de prisión. La única prueba con la que la fiscalía cuenta es el testimonio de 2 mossos d´esquadra, que según el ordenamiento jurídico español constituye una prueba en sí misma, no así el testimonio de decenas de testigos presentes en la manifestación que les desvinculan de toda violencia y que además pueden asegurar que en el caso de Juanjo ni siquiera estaba presente.
       Mientras este proceso está abierto, el asesino de Carlos, Josué Estébanez, se encuentra en condiciones de mejora de su situación  penitenciaria. Ha sido hace unos meses trasladado a la prisión de Villabona en Asturias donde  se encuentra en la unidad terapéutica, disfrutando de importantes beneficios penitenciarios.
         El fascismo, racismo y el asesinato han obtenido su recompensa, mientras que la lucha solidaria y la indignación ante el crimen pretenden ser castigados de manera aleccionadora el  1 de diciembre. La actuación de todas las instancias oficiales así lo demuestra, desde la autorización de la manifestación fascista aquel 11 de noviembre, la represión de la manifestación en Barcelona, los beneficios penitenciarios concedidos al asesino , hasta el sometimiento a este juicio farsa a los 3 comunistas. Este proceso judicial no servirá más que para dar lección a los pueblos de España del carácter de protección al fascismo que emana de este Estado y para que terminen de quitarse la verdadera careta de herederos del franquismo.

        Por  todo ello exigimos de manera inmediata la libertad sin cargos de Juanjo, Albert y Xavier y el cese de la protección al fascismo en el Estado Español.
¡Ser comunista antifascista no es un delito!
¡Basta de montajes policiales!
¡Basta de protección al fascismo!

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